
Cierro los ojos fuerte muy fuerte, parece que la oscuridad ya se ha apoderado de mi, adiós a tu figura, adiós a tu cara de ángel, adiós a tus labios carnosos que muerden a los míos cuando me besan.
Aprieto la almohada contra mi cabeza no quiero oír ni mi respiración y menos tu dulce voz al cantar mis canciones favoritas. Sabes cómo empequeñecerme…
“Si tú no me quieres tampoco te quiero yo a ti”
No quiero pensar más en lo mierda que pueda llegar a ser esta vida, lo inútil y gilipollas que pueden ser los seres humanos. Claro eso no lo es nunca una, pero los demás y sobre todo las personas que ocupan aceras enteras sin dejarte pasar lo son.
¿Pero qué piensan? Nadie se ha parado a pensar que el capitalismo no funciona, que esto es la “promo” de la película de mañana. Que lo natural no es una superpoblación en pequeñas superficies.
Ahora que tengo los ojos cerrados, me estoy imaginando donde pasé todos los sábados de mi infancia, seguramente ahí está el futuro. En mitad de una naturaleza bruta, lejos del capitalismo…el que está llevando a la ruina a 4 millones de familias.
Me giro en 180º de nuevo, retuerzo mis huesos, mis ojos se vuelven blancos y mi mandíbula señala toda mi cara. No hay cojones de machacarme, ¿pensabas que iba a ceder? Que tenga cara de gilipollas no quiere decir que tú no seas una puta disfrazada, que no se te ocurra llamarme de nuevo. Nadie me cree… el tiempo da confianza y yo soy una simple novata…
Estoy golpeando fuerte el suelo, pienso hacer un cerco tan fuerte que me reforzará y resurgiré de mis cenizas, cuales respirarás por la nariz… Cual te machacaría hasta que sangraras a borbotones y tus sesos fuesen papilla sangrienta, ¡sí, te estoy gritando!, ¿Qué no me oyes? Espera, que te machaco también esas minúsculas orejas de puta disfrazada.
Un día más en un mundo de locos. Donde epidemias golpearán fuertemente como siempre a los más desprotegidos.
Expulsando agresividad...engendrada en el curro.
